Nombre Completo: Tania Erzsebet Preskett Nádasdy
Edad aparente:
242 años
Edad real:
20 años
Nacionalidad:
Húngara
Sexo:
Mujer
Inclinación sexual:
Bisexual
Rango:
Protector.
Descripción física:
Es simplemente hermosa, o por lo menos eso dicen las personas que le han conocido. Sobre todo los hombres, que quedan prendados en primera instancia de su cuerpo de estructura envidiable, con generosas curvas y un busto un poco más generoso aún (incluso que del resto de las mujeres), además que no encontraran en ella ni un poco de material adiposo, Tania es solo fibra, su cuerpo el perfecto. Alcanza el metro setenta y cuatro centímetros, piernas firmes y largas. Manos finas, pero poderosas que suele llevar con uñas cortas sin esmalte o cuando mucho un brillo incoloro. Sus cabellos caen en un melena lacia y oscura apenas tocando sus hombros, una chasquilla cae sobre su frente cubriendo en parte sus ojos color rubí. De piel clara, pero nada excesivo, labios rosados y de un grueso apropiado.
Ver a Tania usando vestidos es algo extraño, es más propio de ella usar pantalones ajustados, botas altas, chaquetas entalladas, además de guantes a los cuales a veces corta los dedos. Casi siempre viste en tonos oscuros.
Ver a Tania usando vestidos es algo extraño, es más propio de ella usar pantalones ajustados, botas altas, chaquetas entalladas, además de guantes a los cuales a veces corta los dedos. Casi siempre viste en tonos oscuros.
Descripción psicológica:
¿De verdad te interesa? Bien, a su modo Tania es muy amable y considerada con la gente. Digo a su manera porque no es del tipo de chica que verás hablándote empalagosamente, a menos que logres despertar en ella esa dulzura que suele mantener al mínimo. Es orgullosa, desconfiada, sus padres le enseñaron a no confiar en andie que no sean sus padres y hermanos, testaruda, pero sobre todo no sabe lo que es rendirse ni dejarse dominar. Es una dama, tiene cultura y elegancia, pero si debe irse a las manos, es decir, pelearse con las personas lo hará sin dudarlo ni un segundo. No le gusta mentir, así que te dirá las cosas sin rodeos ni intentara suavizar las cosas.
Cuando ya te has ganado su aprecio y/o respeto te encontraras con alguien leal, que buscara siempre ayudarte y protegerte, sin importar el esfuerzo que le tome ni el tiempo, encontraras en ellas refugio para tus penas y una compañera para tus alegrías; Encontraras un hogar.
Cuando ya te has ganado su aprecio y/o respeto te encontraras con alguien leal, que buscara siempre ayudarte y protegerte, sin importar el esfuerzo que le tome ni el tiempo, encontraras en ellas refugio para tus penas y una compañera para tus alegrías; Encontraras un hogar.
Elemento:
Energía (Electricidad).
Habilidades:
Es una chica por decirlo menos, talentosa, capaz de practicar, aunque sea en su nivel básico, todas las habilidades primarias de un Hechicero, porque de ellas ha dependido su sobrevivencia desde el principio. Pero de todas el Camuflaje, el Dolor Creciente, la materialización de objetos y la creación de barreras han sido su especialidad. Además del combate cuerpo a cuerpo maneja las armas cortantes (Espadas, puñales, dagas) con agilidad, ya que no es mucha su fuerza. Como ella dice “Compensar fuerza con agilidad”.
Debilidades:
Entregara la vida por los que ama, por eso ellos son su mayor debilidad.
Historia:
Hace 42 años // En algún lugar de Hungría
El joven matrimonio de Prudence Nádasdy y Johann Preskett, tenía la que sería su segunda hija, Tania, ocultos en el aparentemente deshabitado Castillo Bathory, cuna de la tatarabuela de Prudence y con el matrimonio de este antepasado con Friedrich Násdady de un linaje maldito. Los padres de Tania se vieron obligados a huir de la Mansión en que eran los amos y señores con su hija de dos años, y esperando a su segunda hija, debido a hechos ocurridos meses atrás.
Justine Barthory, mujer a la que todos creían muerta hacia muchos siglos apareció en la Mansión Preskett exigiendo que le fuese entregada la segunda hija de Prudence, un alma pura nacida de su propio linaje, pero se negaron a entregarla. Como aún la niña no nacía Justine no puso objeción, sabiendo que ella sin problemas podría de todas formas adueñarse de su tataranieta. Pese a los padres. Y se marchó sin dar fecha de retorno, pero los Preskett sabían que no sería mucho después del alumbramiento. Acudiendo en busca del consejo de su madre, quería saber cómo evitar que aquella alma del pasado le arrebate a su bebé, y esto le respondía la ya anciana mujer…
Justine Barthory, mujer a la que todos creían muerta hacia muchos siglos apareció en la Mansión Preskett exigiendo que le fuese entregada la segunda hija de Prudence, un alma pura nacida de su propio linaje, pero se negaron a entregarla. Como aún la niña no nacía Justine no puso objeción, sabiendo que ella sin problemas podría de todas formas adueñarse de su tataranieta. Pese a los padres. Y se marchó sin dar fecha de retorno, pero los Preskett sabían que no sería mucho después del alumbramiento. Acudiendo en busca del consejo de su madre, quería saber cómo evitar que aquella alma del pasado le arrebate a su bebé, y esto le respondía la ya anciana mujer…
“Antes del ahora”
Bien sabido es que en nuestra casa nacieron hombres y mujeres capaces de proteger nuestro feudo sin necesidad de tomar las espadas, una especie de oración fue suficiente para que viviésemos en paz durante siglos, pero ninguno supo prolongar su vida indefinidamente. Y esa era la obsesión de Justine Barthory, incluso luego de desposarse con Friedrich Násdady, siguió su búsqueda, ni siquiera el nacimiento de su descendencia la alejo de esta búsqueda enfermiza, ella como muchos Barthory podían usar la magia. Ella era una mujer con un talento de envidia, podía sanar y atacar, proteger y crear, pero nada de eso ella deseaba más que el vivir eternamente. Un día llego a nuestras tierras una comitiva de tres personas, un hombre y dos jovencitas, todos muy bien ataviados que decían ser amigos de infancia de la condesa Barthory. Fue en un momento en que Friedrich no estaba. Se citaron con Justine, desde esa reunión nada en el Feudo volvió a ser igual. Los jóvenes (Hombres y mujeres) comenzaron a desaparecer sin razón aparente. Los campo comenzaron a secarse, para cuando el señor Násdady regreso, sus hijos agonizaban por la caquexia, en los campos no habían verduras ni en el castillo servidumbre. Solo sus tres hijos, los extraños y su mujer, más bella que nunca, más cruel que nunca. Al ver al señor los niños corrieron a sus brazos, dos por lo menos, August caía marchito entre los brazos de su madre. Horrorizado huyo con sus dos únicos hijos, dejo el hogar de los Násdady en un sitio llamado Death Creek, vago por el mundo perseguido por Justine y sus compañeros hasta que se hizo obvio que los niños sobrevivientes no eran como Justine, no tenían magia en sus venas, que August fue el último Brujo de la familia. Entonces aseguro que volvería cuando la magia volviera a la familia y haría su esclavo a ese nuevo brote. Friedrich y sus hijos se asentaron en Hungría, lugar de origen de los Barthory.
Aquellas palabras los Padres de Tania las escucharon horrorizados, pero ellos sabían que la anciana también tenía poderes, los que ella usaba para sanar a los demás, aunque sin gran poder al no saber explotarlos. Se lo preguntaron y esa fue su respuesta, que ella no era realmente poderosa como para que Justine la encontrase digna, a diferencia de sus hijas, si ambas descendientes de Prudence, eran ya brujas completas. Fue entonces que se decidió dejar Hungría lo antes posible. Pero no alcanzaron a dejar Hungría, el tiempo de nacimiento de Tania había llegado justo cuando se refugiaban, sin saberlo, en el abandonado Castillo Barthory. Se quedaron el tiempo necesario para que Prudence recuperase sus fuerzas y continuaron un viaje errático en el que las niñas comenzaron a aprender a usar sus poderes. La mayor se encargaba de la salud de todos, mientras Tania fue aprendiendo a protegerlos, sin darse cuenta fue aprendiendo a crear barreras lo bastante poderosas como para mantenerlo a buen resguardo. Pero no fue suficiente…
Cuando su hermano menor cumplió los ocho años y ella los quince, Tania y su familia fueron atacados por un grupo de esclavista, ¿Qué más podría pasarle a una familia errante?, pero este no era el primer intento que sufrían de ser esclavizados, aunque de todos habían escapados. En este grupo venía un Hechicero que con facilidad destruyo la barrera de Tania. Fue la noche más oscura de su vida, como pudieron ella y su hermana lograron que sus padres, ya no tan jóvenes lograran huir con su hermano menor, solo Johann lo consiguió. Huir con el niño. Prudence fue asesinada en la huida, atravesada por una espada árabe, que Tania nunca supo de donde salió, y ambas muchachas atrapadas por los esclavistas. Para fortuna no le fue puesto el collar a ninguna de inmediato, recuperada algo de energía haciendo estallar el seguro de su prisión, pero su hermana no tuvo la misma fortuna. Arriesgándose su hermana le ayudo a escapar, levanto una ilusión alrededor de Tania que le dio tiempo de escapar, mientras que la misma Tania borro sus huellas, huyendo y jurándose encontrarla algún día.
Al poco rato, su desaparición no fue una incógnita para sus captores y la rastrearon por todos lados, tuvo que huir, ni siquiera sabía el nombre de sus nuevos perseguidores, nuevos, porque ya sabía que era perseguida por Justine y sus tres compañeros. Vagando por el mundo llego al fin a un sitio que sería su última estación “Death Creek”, por lo que habían contado sus padres, realmente aquí había comenzado todo o por lo menos desde acá había llegado sus desgracias.
Buscó los hechiceros del lugar, le sorprendió encontrar aquí una concentración de gente como ella; Brujos, hechiceros, hombre y mujeres. Primero entró como aprendiz, pero de eso ya diez años. Ahora se encuentra desempeñándose como Protectora, manteniendo la barrera que los ampara de los horrores del mundo.
De sus hermanos y su padre, nada ha encontrado, teme que su querida hermana ya haya sido vendida, teme por el paradero de su hermano y su padre, pero saca cuentas y asume que su padre quizás ya ni siquiera este vivo, entonces… ¿Qué fue de su pequeño?
Aquellas palabras los Padres de Tania las escucharon horrorizados, pero ellos sabían que la anciana también tenía poderes, los que ella usaba para sanar a los demás, aunque sin gran poder al no saber explotarlos. Se lo preguntaron y esa fue su respuesta, que ella no era realmente poderosa como para que Justine la encontrase digna, a diferencia de sus hijas, si ambas descendientes de Prudence, eran ya brujas completas. Fue entonces que se decidió dejar Hungría lo antes posible. Pero no alcanzaron a dejar Hungría, el tiempo de nacimiento de Tania había llegado justo cuando se refugiaban, sin saberlo, en el abandonado Castillo Barthory. Se quedaron el tiempo necesario para que Prudence recuperase sus fuerzas y continuaron un viaje errático en el que las niñas comenzaron a aprender a usar sus poderes. La mayor se encargaba de la salud de todos, mientras Tania fue aprendiendo a protegerlos, sin darse cuenta fue aprendiendo a crear barreras lo bastante poderosas como para mantenerlo a buen resguardo. Pero no fue suficiente…
Cuando su hermano menor cumplió los ocho años y ella los quince, Tania y su familia fueron atacados por un grupo de esclavista, ¿Qué más podría pasarle a una familia errante?, pero este no era el primer intento que sufrían de ser esclavizados, aunque de todos habían escapados. En este grupo venía un Hechicero que con facilidad destruyo la barrera de Tania. Fue la noche más oscura de su vida, como pudieron ella y su hermana lograron que sus padres, ya no tan jóvenes lograran huir con su hermano menor, solo Johann lo consiguió. Huir con el niño. Prudence fue asesinada en la huida, atravesada por una espada árabe, que Tania nunca supo de donde salió, y ambas muchachas atrapadas por los esclavistas. Para fortuna no le fue puesto el collar a ninguna de inmediato, recuperada algo de energía haciendo estallar el seguro de su prisión, pero su hermana no tuvo la misma fortuna. Arriesgándose su hermana le ayudo a escapar, levanto una ilusión alrededor de Tania que le dio tiempo de escapar, mientras que la misma Tania borro sus huellas, huyendo y jurándose encontrarla algún día.
Al poco rato, su desaparición no fue una incógnita para sus captores y la rastrearon por todos lados, tuvo que huir, ni siquiera sabía el nombre de sus nuevos perseguidores, nuevos, porque ya sabía que era perseguida por Justine y sus tres compañeros. Vagando por el mundo llego al fin a un sitio que sería su última estación “Death Creek”, por lo que habían contado sus padres, realmente aquí había comenzado todo o por lo menos desde acá había llegado sus desgracias.
Buscó los hechiceros del lugar, le sorprendió encontrar aquí una concentración de gente como ella; Brujos, hechiceros, hombre y mujeres. Primero entró como aprendiz, pero de eso ya diez años. Ahora se encuentra desempeñándose como Protectora, manteniendo la barrera que los ampara de los horrores del mundo.
De sus hermanos y su padre, nada ha encontrado, teme que su querida hermana ya haya sido vendida, teme por el paradero de su hermano y su padre, pero saca cuentas y asume que su padre quizás ya ni siquiera este vivo, entonces… ¿Qué fue de su pequeño?
Gustos:
Le encanta leer, caminar durante el atardecer y correr al amanecer. Contemplar las estrellas. Entrenarse tanto mágica como físicamente. Las armas, sobre todo revolveres y espadas, aunque se maneja bien con todo tipo de armas.
Disgustos:
Los sitios cerrados, que le den órdenes prepotentemente, que la griten, que la discriminen. La traición, las mentiras. Los vampiros, pero puede dominar ese rechazo gracias a su cortesía. Justine y sus compañeros.
Datos extras:
Cada vez que tiene tiempo busca a sus hermanos, que son la causa de su mirada triste la mayoría del tiempo.
No odia a los licántropos, asume que es porque anda le han hecho.
Esta dispuesta a comprar a sus hermanos en caso de que sean esclavos y en caso de su hermano a raptarlo si es un calcie. La sola idea de que pertenezcan a un vampiro le causa nauseas.
Realmente no le interesan los conflictos bélicos, pero si hay gente en peligro ella se arriesgará a morir.
Tiene un gato blanco, Saharabi (Saby), que más bien la busco y la escogío como ama.
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